El Renacer de una Tradición en el Valle de Güímar
La historia de Licorería Artesanal El Jaral comienza en 2015, en el entorno privilegiado del Valle de Güímar, Tenerife. Lo que empezó como un proyecto impulsado por la pasión y el respeto a las tradiciones canarias, se ha consolidado hoy como un referente de la licorería hecha a mano en las islas.
Desde nuestros inicios, tuvimos una misión clara: embotellar la esencia de nuestra tierra. Por ello, nuestro producto estrella, el Limoncello Artesanal, nace de los limones cultivados en nuestras propias islas, nutridos por el suelo volcánico y el clima subtropical.
La historia de Licorería Artesanal El Jaral comienza en 2015, en el entorno privilegiado del Valle de Güímar, Tenerife. Lo que empezó como un proyecto impulsado por la pasión y el respeto a las tradiciones canarias, se ha consolidado hoy como un referente de la licorería hecha a mano en las islas. Desde nuestros inicios, tuvimos una misión clara: embotellar la esencia de nuestra tierra. Por ello, nuestro producto estrella, el Limoncello Artesanal, nace de los mejores limones frescos cultivados en nuestras propias islas, nutridos por el suelo volcánico y el clima subtropical.
Nuestra visión es consolidarnos como el referente indiscutible de la licorería artesanal premium en las Islas Canarias, siendo reconocidos por la pureza de nuestros procesos y el respeto absoluto a la materia prima local. Aspiramos a que El Jaral sea sinónimo de identidad canaria en cada rincón del archipiélago y más allá de nuestras fronteras, posicionando nuestro Limoncello y nuestra gama de licores artesanales como productos de culto para los paladares más exigentes.